Un mundo por descubrir

Querido yo,

Sé que la vida ahora mismo te parece muy difícil, por muy fuerte que te muestres. Conozco tus miedos y tus penas adolescentes. Incluso sé que crees haberte enamorado, pero no sabes si te corresponden o no. Sueñas con que sí y crees tener algunas señales, pero créeme que no, no te has enamorado y no lo harás durante mucho tiempo. ¡No pasa nada! Cuando llegue el momento lo harás y serás feliz.

Entiendo que es frustrante. A tu alrededor todo el mundo se enamora y tiene sus primeros besos, sus primeros romances. Pero tú no. Es el miedo, el tiempo y el lugar donde te tocó vivir. Lo bueno es que, poco a poco, el mundo irá cambiando. Vas a cumplir tu sueño de vivir en el extranjero, de viajar y de seguir escribiendo. ¡Sí, así es! Tienes muchas cosas interesantes que te van a pasar. Pero no te confíes, porque no te van a llegar solas… ¡Tendrás que buscarlas y arriesgarte! Acostúmbrate a no vivir en una posición segura, porque si no te vas a perder grandes cosas. No tengas miedo a seguir lo que tu corazón y tus tripas te piden. La seguridad es un bien sobrevalorado y te darás cuenta de que es mejor saltar que quedarse atrás.

¿Me creerías si te digo que en el futuro te vas a casar con un hombre maravilloso? Supongo que no, parece imposible, ¿verdad? Pero créelo. En unos cuantos años más tu vida va a ser completamente distinta. Le vas a ver venir hacia ti mientras esperas en la puerta del cine y sin saber por qué, te va a llamar la atención. Más cuando se acerca y sonríe. Cuando saluda. Resultó ser el amigo de tu amigo que también se sumaba a ver la película. Pero no te voy a contar nada más. Lo descubrirás y recordarás tu historia siempre.

Con él comenzarás una relación que te llevará, sin prisa, a salir del armario, a estar en paz contigo mismo, con quién eres y cómo te muestras al mundo. Vas a querer compartir y gritarle tu amor al mundo, no con violencia, sino con orgullo reivindicativo. Pero ya te digo, una de las cosas que nunca creíste que sería posible, llegará: te vas a enamorar. Va a ser casi un flechazo y, lo mejor de todo, es que en tu tripa lo vas a saber.

¿Sabes que tu marido se llevará de maravilla con tus padres y tus hermanos? ¿Sabes que le querrán muchísimo? Sí, ellos también aprenderán mucho contigo, evolucionarán y nunca te dejarán. Sé que te pondrás en todos los posibles escenarios en cuanto a cómo reaccionará tu familia al salir del armario… ¡Y no serán pocos los que crearás en tu mente! Pero la realidad será incluso mucho mejor que tu fantasía más positiva. Estarás arropado por gente maravillosa y el proceso será muy liberador. ¡No sabes la de personas fantásticas que estarán contigo… vas a flipar! Salir del armario es una de las cosas que te harán sentir más orgulloso en tu vida. Y, lo mejor, es que desencadenará muchas otras historias y caminos nuevos. Pero no tengas prisa por hacerlo. Vas a saber exactamente cuando sea el momento. ¡Lo tendrás muy claro y será el cuerpo el que te diga que ya ha llegado la hora!

Ahora mismo supongo que crees que estoy loco y que nada de esto será posible. ¡Ya llegará! Primero verás que lo que estás sintiendo ahora no es algo pasajero, no está mal y no eres el único a quien le pasa. ¡Serás parte visible y orgullosa del colectivo LGTBIQ+! A tu edad ni sabrás lo que son esas letras, pero créeme que están cargadas de significado para ti y para muchas otras personas que están pasando cosas parecidas en su vida. Y sí, hasta se cuestionará el binarismo hombre y mujer, porque hay muchas identidades y expresiones diversas. ¡Será alucinante! Tienes muchas cosas por aprender… pero sin agobio. Lo harás cuando sea necesario.

En tu viaje, además, dedicarás parte de tu tiempo a ayudar a otras personas que, como tú, también lo están pasando mal. Lee, prepárate y trabaja mucho la empatía, porque serán esenciales para comprender que tu dolor, en perspectiva, es pequeñito. Es tuyo y es totalmente válido, no voy a cuestionarlo, porque lo viví en carne propia y sé que duele mucho. Pero, cuando conozcas otras historias, te darás cuenta de lo afortunado que has sido. Ahora, ese dolor que llevas contigo trata de llevarlo bien y busca la forma de que pese un poco menos.

Lo único que te pediría cambiar es que no tengas miedo, entiende que no estás solo y aprende a confiar en las personas que tienes a tu lado. Aunque parezca que no, serán grandes aliadas. A tu edad y en tu época no había tantos recursos para encontrar a gente como tú, como yo, pero existe y está mucho más cerca de lo que tú crees. Observa, confía y no te escondas, que no hay nada malo en todo lo que estás sintiendo. Ahora sería muy fácil decirte que no tengas miedo. Pero entonces no sabíamos lo que sabemos ahora. ¡Ten paciencia! Lo importante es que ese miedo no te quite las ganas de soñar y de llegar lejos.

Disfruta la adolescencia y sé feliz, de verdad, desde dentro. No tienes que agradar a nadie gratuitamente. Sé amable, cariñoso y no te cierres al mundo. ¡Incluso verás que hay muchos hombres gays fuera de los estereotipos a los que la TV te tiene acostumbrado! Es más, esas cosas que te dan vergüenza ahora de ti y de tu cuerpo, quizás serán algunos de tus atractivos en el futuro. ¡No las escondas… no te escondas… Todos tenemos nuestro público!

Cuando llegue el momento en que escribas esta carta mirarás hacia atrás y sonreirás, porque tendrás la absoluta certeza de que ha valido la pena. Ya verás que todo mejora. No lo dudes ni por un solo instante. A ratos parece que el mundo se oscurece, pero todo lo que has vivido te ha hecho fuerte y valiente.

¡Quiérete!

Te quiero.

Yo