Adiós a ‘Here and now’ tras solo una temporada en HBO

Captura-de-pantalla-2018-02-23-a-las-22.16.23-c-1078x675La última serie del prolífico guionista Alan Ball, Here and now, solo consta de diez capítulos ya que la cadena HBO comunicó recientemente que no continuará produciéndola. La serie trata sobre una familia multirracial, ya que el matrimonio Bayer-Boatwright (los oscarizados Tim Robbins y Holly Hunter) tienen tres hijos adoptados de tres continentes distintos y una biológica.

Tras sus éxitos como guionista en el film American Beauty, donde consiguió la codiciada estatuilla al mejor guion, y luego en las series de televisión A dos metros bajo tierra y True Blood, donde además fue director, llegaba esta ansiada nueva obra para los seguidores de este enigmático creador de personajes profundos y variopintos. La serie no ha terminado de gustar, pero hay algo que tiene el Sr. Ball y es la capacidad de hacer que nos planteemos preguntas, muchas de ellas sin respuesta. Su obra está impregnada de existencialismo.

En American Beauty nos mostró la iracunda forma de ser de un hombre frustrado por su homofobia; en la serie de culto A dos metros bajo tierra, uno de los personajes principales, David Fisher, es un homosexual nada estereotipado que sufre y goza del amor como los demás. En True Blood también apareció un personaje de género fluido como en esta última serie que ha quedado en una temporada a diferencia de las otras, con cinco y siete respectivamente. Alan Ball es necesario en la televisión de hoy, porque trata todas las problemáticas sociales del momento a la vez que hace que lloremos, riamos y disfrutemos de esa ficción que tan cerca está de la realidad en ocasiones.

No es casualidad que Ball siempre incluya en sus historias a alguien del colectivo LGTB+, ya que él es abiertamente homosexual. La religión suele estar presente, así como también lo sobrenatural. Alan Ball es un maestro en el arte de crear personales creíbles, con conversaciones interesantes y muchas veces cargadas de crítica social e incluso política. También domina el humor que sabe usar hasta en momentos delicados.

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Es una pena que HBO haya decidido cancelar la serie. El error, quizás, fue introducir elementos sobrenaturales, tan forzados. Solo tenía que desarrollar los personajes que intentaba presentarnos, como el de Navid, un adolescente de género fluido al que le gusta maquillarse y ponerse el hiyab, ya que es musulmán. Este comienza una relación con la hija adolescente de los Bayer-Boatwright. Algo que a priori no parece tan importante lo es, y mucho, porque el género fluido existe y normalizar esto en una serie estadounidense es un avance social.

HBO en su comunicado abre la puerta a un siguiente trabajo del director y guionista que esperemos que llegue pronto para seguir viviendo historias de familias disfuncionales que se pierden y se vuelven a encontrar, de seres humanos con sus deseos y miedos. Más allá del género, lo que trata son personas y siempre sabe estar a la vanguardia en lo social, adelantándose a muchos en tolerancia. Alan Ball aprovecha la ficción para reivindicar aquello en lo que cree; pero, lo más interesante, es su capacidad de aportar todo tipo de opiniones y de contrariedades mostrándonos religiones que no profesa o tratando temas del colectivo LGTB+. ¡Gracias Alan!

Imágenes: HBO (Teaser oficial)Magazinema