El orgullo, más que una fiesta

Para muchas personas heterosexuales, o incluso para algunas personas LGBTIQ+ ajenas al activismo, el Orgullo puede ser una simple excusa para salir de fiesta una vez al año luciendo nuestras banderas arcoíris. Sin embargo, para otrxs significa algo mucho más importante. Para muchxs es el símbolo de una lucha que abarca más que un simple día al año, es el trabajo constante para conseguir los mismos derechos que las personas cishetero en todo el mundo y una manera de decir que, aunque todxs seamos distintxs entre nosotrxs, todxs somos iguales en merecimiento de derechos y libertad.

Además de esta importantísima reivindicación, también hay otro motivo por el que el Orgullo es especial: es una manera de sentir que hay muchas personas en el mundo como tú, de ver que no estás solx, de entender que no es nada raro ni preocupante no ser cis o hetero, y de poder reivindicar de forma segura tu orientación y/o identidad de género. Esto es especialmente importante para gente que vive en zonas más rurales o que no tienen una fuerte presencia del colectivo, o para personas LGBTIQ+ que aún no han salido completamente del armario o que pasan más desapercibidas en su entorno y no son percibidas externamente como LGBTIQ+ (personas bisexuales en una relación con alguien de distinto sexo, personas intersexuales, personas trans que no han iniciado ningún tipo de transición…).

Para los que vivimos una o más de estas realidades, el Orgullo, especialmente en una ciudad grande como Madrid, es un soplo de aire fresco y una oportunidad para sumergirse de lleno en la experiencia de pertenecer a un colectivo lleno de diversidad, tolerancia y alegría. Es un recordatorio de que aunque en nuestro entorno no nos encontremos con demasiadas personas LGBTIQ+, que aunque más de unx se empeñe en no reconocer nuestra orientación sexual o identidad de género y que a veces nos podamos sentir solxs e incomprendidxs, no estamos nunca realmente solxs, porque existe en todo el mundo una comunidad vibrante y tolerante que te acepta, te entiende y siempre estará ahí para recibirte con los brazos abiertos, seas quien seas y desees a quien desees.

Si aún no has ido nunca a una marcha, no has tenido la oportunidad de hacerlo, o tienes dudas sobre ello, te recomiendo que cojas la bandera que te identifique dentro del espectro LGBTIQ+ y vayas a la manifestación del Orgullo más cercana que encuentres, porque sentirás el calor y el apoyo de mucha gente, te ayudarán a ver que no hay nada malo en ti y que eres perfectx tal y como eres, y llegarás a casa con una sonrisa y una alegría que te durará días. Y recuerda: el Orgullo no es solo una marcha, es una forma de entender la vida, y es tuyo y nadie puede quitártelo.

Por Laura Henares Vinaches

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